
Un espacio de sanación
Jose Davidow
Mar 16, 2021
El peor lugar para estar enfermo.
El hospital como “Espacio de Sanación”.
Este post complementa el anterior, “El síndrome de post hospitalización”. Señala aspectos de la arquitectura y del funcionamiento de los hospitales, que pueden contribuir a dicho síndrome.
También contribuyen a hacer desagradable la internación.
Cambiar esos aspectos, transformando el hospital en un verdadero “espacio de sanación” es motivo de interés creciente, estudios y proyectos diversos.
La arquitectura de los hospitales.
Muchos hospitales argentinos son obras del siglo XIX, o de comienzos del siglo XX.
En su mayoría fueron pensados como construcciones formadas por pabellones, rodeados de espacios verdes.
Los hospitales y sanatorios de construcción más reciente, lo han sido en forma gradual, agregando nuevos espacios donde se podía. Salvo honrosas excepciones, no lo fueron por arquitectos capacitados en diseño hospitalario. O los arquitectos tuvieron que hacer lo posible dentro de las limitaciones de espacio y presupuesto.
Muchos hospitales y sanatorios actuales son estéticamente desagradables, casi siempre como resultado de modificaciones sobre modificaciones.
Dada la profunda crisis de la atención sanitaria en este país, falta de recursos, siempre deficitaria, a esa estética desagradable se agrega la falta de mantenimiento. Y en muchos casos la falta de limpieza.
Los hospitales públicos son campeones en ese sentido. El hospital público argentino, que atiende al 40% de la población, está mal mantenido, con espacios en distinto grado de deterioro. Muchas veces adolece de falta de higiene. A menudo carece de insumos, el personal suele ser insuficiente y está muy mal pago.
La regla en hospitales y sanatorios privados son las habitaciones compartidas. Quien quiere privacidad o mejor descanso puede acceder, a veces, a una habitación individual. O privada, como se las denomina, por una suma de dinero extra, que muchos no pueden pagar. El resto de las personas deben aceptar las habitaciones compartidas como lo normal.
Muy pocos pacientes duermen bien durante la noche en los hospitales. En parte por el temor y la incertidumbre que la enfermedad genera y en parte porque el hospital está plagado de ruidos diurnos y nocturnos. Los pacientes son despertados para los necesarios, o innecesarios, controles nocturnos. O no son controlados cuando debieran serlo, aunque este es otro tema.
Muy temprano se moviliza el personal de limpieza, enciende impiadosamente las luces y obliga a despertar. Temprano también hacen su recorrido el Laboratorio y el Servicio de Imágenes. Habiendo por lo general dormido mal, el hospital te obliga a madrugar.
Las luces de las habitaciones suelen ser agresivas. Siempre frías, o a menudo insuficientes. La luz natural es un privilegio de algunas mejor situadas.
El personal puede ser amable, cálido y tranquilizador, o frío e indiferente. Esto vale para médicos de staff, residentes, enfermeras y demás.
Uno de los peores momentos es cuando se hace el “pase de sala”, la recorrida de las habitaciones por los Residentes, el Jefe de Residentes, y o algún médico del Staff. Llegan a la cabecera de la cama y discuten abiertamente el diagnóstico y el pronóstico para desconcierto y susto del que ocupa esa cama.
Esto, que todos sabemos que no debería ocurrir, ocurre. De tanto en tanto y cada vez menos, nuestra atención está a cargo de un médico conocido por nosotros, clínico o especialista que nos conoce bien a su vez.
Las personas necesitan ser tratadas como personas, y no como casos clínicos. Lamentablemente la tendencia, al hacerse la medicina más compleja, plagada de especialistas y subespecialistas, dejamos de ser personas y pasamos a ser casos clínicos. Despertando mayor o menor interés, según la rareza de nuestro padecimiento. Si lo nuestro es algo poco frecuente, pasamos a ser un caso interesante.
Si lo que nos ocurre es quirúrgico, el interés en nosotros aumenta, sobre todo en el ambiente privado, las operaciones son más rentables. Si el problema es clínico se hace a veces difícil la internación en los sanatorios privados. No encontramos cama, excepto si pagamos por una individual, o tenemos la suerte de ser recomendados. La lista de cosas que deberían cambiar en los hospitales y sanatorios es interminable.
“Un ambiente sanador”.
Quiero creer que, en el futuro, muchas cosas cambiarán. Esperando ese futuro, vamos a considerar algunos aspectos de la arquitectura y el funcionamiento hospitalario que pueden transformarlo en “un ambiente sanador”.
Explicitar la importancia que tiene el diseño y otras intervenciones, para crear, reiteramos, un medio ambiente sanador.
Ver: (Huisman, E. R. C. M., Morales, E., van Hoof, J., & Kort, H. S. M., (2012). “Healing environment: A review of the impact of physical environmental factors on users”. Building and Environment, 58, 70–80. (1)
Haremos especial mención del concepto de diseño biofílico, aplicado al planeamiento y construcción de hospitales más humanos.
Los enfermos y las ventanas.
En la lista de posibles caminos para mejorar, podemos comenzar con las ventanas y lo que ellas muestran.
En general las personas sienten rechazo por las habitaciones sin ventanas. Como señala (Verderber, S., 1986) (3)
“La predilección por las ventanas en el ser humano, es de todos los tiempos. A lo largo de la historia las ventanas proveyeron aire fresco, luz del día, paisajes, el cambio de estación, los ruidos de la vida, los cambios del tiempo, la lluvia, la nieve, la noche y el día. Conectan la vida interior con el pulso de la calle y la comunidad.”
Verderber, en ese mismo trabajo: “Dimensions Of Person-Window Transactions in the Hospital Environment.”, observa que los pacientes y el staff de los hospitales, prefieren las habitaciones con ventanas, y que las ventanas muestren espacios naturales de vegetación, arbolado o jardines.
Que muestren las áreas vecinas al hospital y el movimiento de personas en ellas. En contraste rechazan la vista de edificios, o muros. También se observa rechazo por la vista de otros sectores del hospital. La falta de ventanas se señala como desagradable y deprimente. (3)
En un post anterior, ”Shinrin Yoku”, comentamos acerca de la importancia de los espacios naturales, parques y áreas verdes, en las ciudades. El contacto con la naturaleza ayuda a los sanos y ayuda a los enfermos.
Señalan (Ulrich, R. S., Simons, R. F et al., 1991) (4)
“Una creencia intuitiva que albergamos, es que la exposición a árboles, agua y espacios naturales, promueve una sensación de bienestar y se contrapone al estrés de la vida urbana. Esta percepción ya la tenían los antiguos romanos, que dejaron escritos donde valoran el contacto con la naturaleza, en contraste con el ruido, la congestión y otros estresores de la ciudad.
Desde el punto de vista evolutivo se sugiere que el ser humano está fisiológica y psicológicamente programado para valorar positivamente los espacios naturales como opuestos a los urbanos.”
Un trabajo pionero publicado por (R.S. Ulrich, 1984), en la revista Science, demuestra el efecto de la presencia de la naturaleza, en la recuperación de pacientes operados.
Se realizó en un hospital, el cual disponía de habitaciones cuyas ventanas daban a un patio y la vista de una pared. Y otras que daban a un amplio espacio arbolado. Los pacientes afortunados, que eran internados en estas últimas habitaciones, requirieron menos analgésicos y tuvieron recuperaciones más rápidas, acortando las internaciones. Las enfermeras informaban que los pacientes que podían ver el espacio arbolado eran menos demandantes y tenían mejor humor. (2)
Recientemente muchos estudios, con un diseño experimental, han demostrado evidencia convincente de que ver paisajes naturales reduce el estrés y el dolor en las personas. (4. 5)
Esto significa que, dar acceso visual a áreas de vegetación, árboles, jardines, sirve como una distracción útil para generar alivio. (6)
Diseño biofílico.
Terapia Intensiva en el Lunder Building. Massachusetts General Hospital.
La presencia de jardines en los hospitales, con la posibilidad de acceder a ellos al paciente cuya condición lo permite, o aun solo verlos, puede generar un beneficio. Se ha observado que los jardines aumentan la satisfacción de pacientes y familiares con el hospital.
Uno de los lugares más inhóspitos, valga la redundancia, de un hospital, pueden ser las áreas de Terapia Intensiva.
(Keep et al., 1980), confirman que los pacientes internados en UTI son conscientes de lo que los rodea y conservan recuerdos del lugar.
Observan que pacientes que son tratados en UTI sin ventanas, en contraste con los que estuvieron en una UTI con ventanas, tienen una memoria imprecisa de su estadía. Y mayores niveles de desorientación temporal, así como alucinaciones y delirio. (7)
La vista de paisajes naturales parece disminuir el nivel de estrés y dolor percibido. (6) Imágenes de paisajes naturales, en forma de cuadros, pueden generar efectos similares.
En el caso de sustituir ventanas con cuadros, o agregar cuadros en las habitaciones, las imágenes artísticas abstractas, negativas o provocativas, resultan desagradables para la mayoría de las personas. (5)
Hágase la Luz.
La luz natural es importante para la recuperación. Permite a los pacientes sincronizar su ritmo circadiano y un mejor sueño nocturno. Los pacientes que se recuperan en habitaciones con luz natural y por lo tanto con ventanas, lo hacen más rápidamente. (8.9.10.11.12)
(Beauchemin & Hays, 1996), observaron estadías hospitalarias más cortas en pacientes internados en habitaciones soleadas, en contraposición con habitaciones oscuras. (8).
Esto también es señalado por (Choi, JH et al., 2012). Los pacientes en habitaciones soleadas tuvieron una estadía de 16.6 días promedio, comparado con 19.5 días, en las oscuras. (9)
Habitaciones oscuras son aquellas donde a Ud., si estuvo internado o acompañó a un familiar, puede haberle tocado padecer.
Esa pequeña ventana que da al espacio llamado pomposamente “de aire y luz”, donde hay algo de luz cuando el sol está en el cenit y raramente sopla una brisa.
La mortalidad, (parece increíble), fue consistentemente más alta en las habitaciones poco iluminadas en el estudio de (Beauchemin, K M. et al., 1998), publicado en el Journal of the Royal Society of Medicine. Es ilustrativo y tiene un título significativo: “Dying in the Dark: sunshine, gender and outcomes in myocardial infarction” (Morir en la oscuridad…). (10)
(Park, MY, et al., 2018) observan internaciones más cortas en habitaciones con luz natural. (11)
(Choi et al., 2012) señalan también diferencias a favor de una mayor iluminación natural durante la mañana (9). Lo mismo (Benedetti, F., et al., 2001) (12)
La calidad de la luz artificial es importante. La iluminación con fluorescentes, incrementa el estrés en las personas y en muchas produce cefaleas. (Küller, T.; Laike, R., 1998) (14)
Las características del ambiente tienen importancia en la percepción del dolor, (Malenbaum S, et al., 2008). (6) La luz natural aumenta los niveles de serotonina, disminuyendo la sensación de dolor.
Un estudio prospectivo de (Walch et al., 2005) con pacientes operados de columna, asignó un grupo a habitaciones con luz natural y otros a habitaciones más oscuras.
Se redujo un 22% el consumo de analgésicos en las habitaciones luminosas. (13)
Pero los pacientes con dolor siguen siendo, a veces, tratados en habitaciones pintadas de blanco, sin decoraciones y sin ventanas. El único estímulo auditivo es el ruido y las voces del pasillo adyacente. El estímulo visual, la pared blanca.
El silencio es salud.
En 1859 Florence Nightingale decía “los ruidos innecesarios, constituyen una expresión de falta de cuidados, es cruel infligirlos a persona enfermas. E incluso a los sanos.” (15)
Un ambiente hospitalario ruidoso, y ese es el ambiente de la mayoría, se relaciona negativamente con la recuperación.
Los hospitales pueden tener niveles de ruido de 80 decibeles. Superan entre 20 y 40 puntos el nivel recomendado por la OMS. (15)
En las unidades de Cuidados Intensivos pueden llegar a 103 dB, el ruido de un evento deportivo.
Además de otros factores, el ruido implica, según algunos estudios, una pérdida de 2 horas de sueño, comparando con dormir en el hogar.
Esta pérdida a su vez disminuye la memoria, la cicatrización de las heridas, aumenta el dolor y disminuye la fuerza muscular. (16)
Muriel Mercedes Wabney.
Modelo argentina, muy conocida en nuestro país en la década del 50, del siglo pasado. Su fotografía pidiendo silencio se hizo universal. (Tomado de Infobae, publicado en mayo 2017, por Alfredo Serra.)
Las fuentes de ruido son numerosas. Los sistemas de intercomunicación, las alarmas, los teléfonos, las voces del
personal.
El movimiento de los carros de limpieza o de medicaciones que se desplazan por los pasillos. Las voces o los gritos de otros pacientes.
Se escuchan portazos, conversaciones, ruido de los ascensores, ocasionalmente algún motor.
Por otra parte, las superficies ambientales, en su mayoría, reflejan el sonido y no lo absorben. Provocan que el sonido se propague a distancia por los corredores llegando a las habitaciones. (15.17.18)
El momento en que las enfermeras cambian de turno y se pasan las novedades es uno de los más ruidosos.
En Terapia Intensiva.
La calidad del sueño en una unidad de cuidados intensivos, en especial, es muy mala. Casi nunca un paciente puede dormir varias horas seguidas.
La fuente del ruido en estos ambientes, generalmente compartidos, con divisiones por cortinas entre camas, se debe a la atención de las urgencias, los procedimientos y las conversaciones del personal.
El ruido de los monitores y de los respiradores es permanente. (19.20.21).
Es irritante el sonido de las alarmas, de las que están dotados respiradores y monitores. Si suena una alarma en la cama que estoy ocupando, mi nivel de estrés se dispara.
La literatura señala, curiosamente, que la mayoría de las veces, el sonar de una alarma no resulta en acciones útiles. Suenan sin relación con la importancia de la situación. Terminan siendo falsas alarmas. (15)
Las alarmas son una gran fuente de desasosiego para los pacientes. Mejorar el sistema de alarmas es un problema en espera de una solución.
El personal frecuentemente las apaga, (no debiendo hacerlo), teniendo en cuenta las veces en que suenan innecesariamente.
Además de impedir el sueño, el ruido hace subir la presión arterial y la frecuencia cardíaca. En el paciente susceptible puede desencadenar una arritmia. La falta de sueño contribuye a confundir al paciente y en algunos a precipitar el delirio. (16.19.20.21)
Puedo asegurar como quien estuvo en una Terapia Intensiva como Jefe y como paciente, que las enfermeras charlan toda la noche, aunque no haya urgencias.
El conocimiento de la importancia de los ambientes más silenciosos, gana terreno en el diseño de hospitales.
Así por ejemplo el Lunder Building, una de las áreas nuevas del Massachusetts General Hospital, logra con cambios en la arquitectura y el uso de materiales apropiados disminuir el ruido ambiental a 46 decibeles. El promedio en los hospitales similares es de 72 decibeles. Ver además diversas soluciones en (Xie, H., et al., 2009) (20)
La habitación individual.
Hoy, en el mundo desarrollado, ajeno a las miserias de la atención sanitaria de nuestro país y muchos otros lugares del mundo; se comienzan a imponer y considerar oportunas las habitaciones individuales. (5.23.26)
La mayoría de las personas las prefieren y existen evidencias de que mejoran los resultados. En algunos países la legislación lo exige para las nuevas construcciones. (26)
Las ventajas de las habitaciones individuales son obvias. El paciente experimenta mayor privacidad, confort, y no sufre los inconvenientes del espacio compartido con otros.
La privacidad mejora la comunicación con médicos y enfermeras, otorga más contacto personal. El enfermo se expresa con el médico libremente. La atención del paciente no sufre interrupciones.
Se ha observado que disminuye los errores en la medicación. Mejora la calidad del sueño. La recuperación es más rápida y por lo tanto las internaciones más cortas.
Se reduce el trabajo de las enfermeras, ya que la presencia de familiares colabora con el cuidado. Esa misma presencia disminuye la incidencia de caídas. Y finalmente implican la ventaja de disminuir las infecciones hospitalarias. (5)
Aun consideradas estas ventajas sigue habiendo opiniones contrarias, como la de (Maben J. et al., 2016) (22)
Algunos argumentan en favor de las habitaciones compartidas, ya que otorgan cierto grado de apoyo social, por la compañía de otros pacientes.
Pero el 90% de las personas, dadas a elegir, prefieren la habitación privada (23). (Ulrich R. et al., 2004) señalan que el apoyo social que brinda la presencia de la familia es, por lo general, más efectivo que la de extraños.
Las habitaciones individuales y la infección hospitalaria.
Las infecciones por bacterias y virus son comunes en hospitales. Especialmente riesgosas para los adultos mayores y con comorbilidades.
La provisión de habitaciones individuales, contribuye a impedir las infecciones hospitalarias.
La tuberculosis, que ha reaparecido a partir de los años 90, requiere de habitaciones individuales para evitar su transmisión.
En un estudio sobre la infección hospitalaria, referida a las vías centrales, (catéteres que se colocan para pasar medicamentos), se pudo observar que los pacientes en habitaciones compartidas, presentaron un 64% más de infecciones de vías centrales.
Ajustando por diversas variables los asignados a habitación compartida tuvieron un riesgo 21% mayor de infección de la vía central. (24)
Otro estudio comparó la incidencia de infecciones en Terapia Intensiva, entre áreas compartidas y habitaciones de Terapia Intensiva, individuales.
Se observó una reducción combinada del 57% en las infecciones por Clostridioides difficile, Enterococos resistentes a la Vancomicina, y Staphylococcus Aureus meticilino-resistente. (S. Aureus 47%, C. Difficile 43%, infección por hongos 51%). El tiempo de internación se redujo en un 10% (25)
Las habitaciones individuales permiten la separación y el aislamiento del paciente desde su ingreso, de modo que aquellos con infecciones no reconocidas no se mezclen con otros pacientes. Permiten asimismo reducir la transmisión de infecciones por la vía aérea, fundamental en la época de Covid-19. Se puede asegurar una buena calidad del aire.
Eventualmente dotarlas de aire acondicionado con presión positiva según las circunstancias. Permiten una mejor limpieza y esterilización cuando el paciente se retira.
Las habitaciones individuales deberían ser una prioridad. Tienen una enorme ventaja para el paciente y sus familiares. Ventajas que nadie discute en cuanto a privacidad y confidencialidad. Además, como dijimos, mejoran el sueño, acortan las estadías y ayudan a disminuir las infecciones hospitalarias. (1.26)
En algunos hospitales, en especial en países desarrollados, se crean habitaciones individuales dotadas de recursos para evitar traslados. El paciente puede ser tratado desde el ingreso hasta el alta en la misma habitación. Todos los recursos se hacen llegar a la habitación. Se los ha denominado “acuity adaptable”. (“Adaptables a la gravedad”).
Estas habitaciones pueden transformarse en minutos en una Terapia Intensiva. Si el paciente se complica por algún motivo pasa a un nivel superior de cuidados. (27)
Evitando traslados se disminuyen los errores de medicación, las infecciones hospitalarias y complicaciones. Implantando este sistema algunos hospitales en Estados Unidos, redujeron los traslados en un 90% y errores en la medicación en un 70%. Menos traslados y menos confusiones.
Algo de Historia. El diseño de los hospitales. En busca del diseño biofílico.
El diseño de los hospitales modernos fue influenciado por las observaciones de Florence Nightingale, que hacía hincapié en la importancia de la luz natural, buena ventilación y limpieza.
Florence Nightingale. OM,RRC (Florencia,12 de mayo 1820, Londres 13 de agosto de 1910). Fue una enfermera, escritora y estadística británica considerada precursora de la enfermería profesional moderna y creadora del primer modelo conceptual de enfermería.
Sentó las bases de la profesionalización de la enfermería con el establecimiento, en 1860, de su Escuela de Enfermería en el hospital Saint Thomas de Londres. Alcanzó fama mundial por sus trabajos precursores de enfermería y en la asistencia a los heridos durante la guerra de Crimea.
A partir de ese momento fue conocida como «la dama de la lámpara», por su costumbre de realizar rondas nocturnas con una lámpara para atender a sus pacientes. El 12 de mayo, aniversario de su nacimiento, se celebra el Día Mundial de la Enfermería. Hizo un estudio estadístico de las causas de mortalidad en la guerra de Crimea. Su "Diagrama de la Rosa", demostró que los soldados morían por enfermedades prevenibles, mucho más que por heridas en batalla. Wikipedia.
Florence Nightingale. Primera mujer admitida en la hermética Royal Statistical Society británica, inspiró a Henri Dunant a fundar la Cruz Roja.
A fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX empieza a imponerse el diseño de los hospitales por pabellones, separados por jardines.
Se construían como salas para albergar 30 pacientes en un solo recinto, con baños compartidos. Una gran defensora de este modelo fue Florence Nightingale.
En la actualidad este tipo de salas ha casi desaparecido, reemplazadas por habitaciones, en general de 2 camas, aunque las hay de 4 y 6 camas.
En un principio algunas cosas eran mejores.
La estructura hospitalaria en pabellones, rodeados de espacio verde, se originó en Francia en el siglo XVIII, fue luego popularizado en Inglaterra y finalmente llegó a la Argentina (28). El razonamiento que implicaba su construcción era que, mejorando la ventilación, se reduciría la mortalidad, que en esos años era muy alta.
Florence Nightingale, que había conocido la astronómica mortalidad del Hospital Militar de Scutari, durante la guerra de Crimea (1854-56), fue una de sus propulsoras. En su libro “Notes on Hospitals”, describe las ventajas de estas construcciones.
Henry Currey.
Arquitecto que diseñó y construyó, con el modelo pabellonal, el Hospital Saint Thomas, en Londres. Wikipedia.
El hospital construido en pabellones se diseñó explícitamente, para integrar el medio ambiente natural.
Fueron precursores de la actual tendencia al diseño biofílico del hospital. (28)
Existía el convencimiento de que ejercía un efecto positivo en razón de 3 características: aire fresco, luz del sol y
un entorno verde.
La importancia del aire fresco, de la buena ventilación, fue un principio en su momento revolucionario. Y sigue siendo permanentemente actual. Se concentraba en evitar la transmisión aérea de “miasmas”, que se suponía causaban las enfermedades. Cambiando “miasmas” por la transmisión aérea de bacterias o virus la idea sigue siendo válida. La presencia del sol se suponía aumentaba las defensas, lo cual era cierto por la producción de vitamina D.
Estos hospitales eran más evolucionados que los que vinieron después, bloques de cemento cerrados sobre sí mismos, y que hoy se busca cambiar.
Así fueron construidos muchos hospitales de la ciudad de Buenos Aires. Los hospitales Álvarez, Muñiz, Pirovano, Ramos Mejía y Tornú comparten la tipología pabellonal (29).
En esta ciudad, Rosario, el Hospital del Centenario, que ha sido el Hospital Escuela de la Facultad de Medicina, tiene este diseño. Hoy este hospital ha sufrido múltiples modificaciones improvisadas que han desvirtuado su arquitectura.
Fueron construidos de ese modo en Rosario, el Hospital Español, y el Hospital Italiano en sus comienzos. Ambos muy distintos hoy, modificados, con discutibles criterios. Otros hospitales rosarinos del siglo pasado comparten este diseño en menor o mayor medida.
El objetivo en esas épocas era lograr mayor aislamiento y mejorar la ventilación, para prevenir contagios. Las amplias ventanas enfrentadas daban luz natural y permitían una adecuada aireación de las salas. Servían para hacer más llevaderas las internaciones, pudiendo contemplar el espacio verde adyacente.
En 1859, Florence Nightingale, ya hablaba de los efectos positivos de la luz, el color y el medio ambiente del hospital sobre el cuerpo, por lo tanto sobre la enfermedad.
Hay mucha literatura científica que demuestra la relación estrecha entre el medio ambiente del hospital y la efectividad del tratamiento. Pese a ello la calidad del diseño de hospitales no ha avanzado mucho, salvo honrosas y destacables excepciones.
Esos estudios señalan que las personas se mejoran con mayor rapidez en ambientes luminosos, con ventanas que muestran espacios verdes, arbolados, jardines, fuentes. Son importantes, factores como la privacidad y el silencio.
En países con recursos, está ganando importancia en el diseño de hospitales, el concepto biofílico, tomando aquella idea de Edward O. Wilson, acerca de la biofilia. (30)
El biólogo de Harvard, Edward O. Wilson, sugiere que esta preferencia por la naturaleza es innata. Su origen se remonta a los lazos emocionales que nuestra especie habría desarrollado durante los miles de años de evolución en comunión con la naturaleza. Este hipotético vínculo innato fue denominado por Wilson como biofilia.
¿Qué es biofilia...? Wilson llama biofilia a una “tendencia innata a focalizarse en la vida y los procesos vitales”.
Tambien “a la afinidad emocional innata de los humanos a otros organismos vivos”. Los niños expresan con su interés y aprecio por perros, gatos y otros animales, esta tendencia biofílica. Muchos humanos sienten lo mismo por animales de compañía y se sienten incapaces de dañar a otros seres vivos. (Lo cual no quita la crueldad de algunos).
Muchas personas encuentran gran placer en la jardinería, en el cuidado de sus plantas. Esta tendencia se expresa además por la afinidad y preferencia, de la mayoría, por los ambientes naturales.
En realidad, el ambiente biofílico se considera beneficioso en todas las instancias, establecimientos educativos, oficinas y empresas.
Se ha sugerido para las cárceles, casi no me atrevo a escribirlo, considerando las cárceles del país y las cárceles de casi todo el mundo. (30)
En el hospital, tendría efectos beneficiosos la incorporación de estos principios de diseño a su arquitectura exterior e interior. Pensar en el hospital como un lugar cálido, mientras que la mayoría de los actuales hospitales son desagradablemente fríos.
Modificar el diseño hospitalario humanizando los espacios, conectándonos con la naturaleza, ofreciendo una oportunidad terapéutica al impactar positivamente sobre la psicología del paciente.
Le Jardin Hospitalier.
Luz y plantas en el Hospital Roger Salengro en Lille, Francia Copiado del “Blog de la Tabla GARDEN-BLOG-MAGAZINE “
Un lugar percibido como dialógico, confortable, comprensible, estéticamente atractivo y relajante, promueve la confianza y estimula una respuesta positiva a la información y los estímulos.
Adecuadamente realizado, este diseño puede mejorar la eficiencia de la organización. Habitaciones con plantas, ventilación y luz naturales, mejoran la productividad del personal.
Diversos estudios confirman que la mayoría de las personas que se ponen en contacto con estos ambientes reducen su estrés, desarrollan un pensamiento más positivo y aumenta su resiliencia. (31)
El diseño biofílico trata de crear patrones naturales que ayuden a los pacientes a bajar los niveles de ansiedad, favoreciendo un estado de relajación que ayude al sueño y la recuperación (30).
Incluye la optimización de los espacios con el uso de materiales naturales, texturas y colores. Niveles óptimos de ventilación, calidad del aire, confort térmico, iluminación natural y vistas exteriores e interiores de naturaleza.
Las ideas principales que se señalan para el diseño de hospitales basándose en la biofilia serían:
Asegurar una buena ventilación. Esto reduce la propagación de enfermedades infecciosas y el aire fresco tiene cualidades anti-estrés.
Reducir los niveles de ruido. Uso de materiales absorbentes de sonido. Produce beneficios para los pacientes y para el personal. Minimiza las distracciones de los trabajadores, reduciendo los errores en la prescripción o dispensación de medicamentos y nivela el estrés de todos.
Optimizar la iluminación. Mediante el uso de luz natural. La luz natural a diferencia de la iluminación artificial, reduce el estrés, el dolor y la necesidad de analgésicos.
Proporcionar puntos de vista de la naturaleza. Creando jardines, espacios arbolados, fuentes. Agregar plantas en los interiores.
Usar materiales naturales. En el diseño de interiores, para que el entorno hospitalario sea más cómodo y estéticamente agradable. Combinar colores, muebles, revestimiento de suelos, cortinas y pantallas informativas, para generar mayor bienestar.
Datos tomados de: (Browning WD, Ryan CO, Clancy JO., 2014) “14 Patterns of Biophilic Design”.
http://www.terrapinbrightgreen.com/wp-content/uploads/2014/04/14-Patterns-of-Biophilic-Design-Terrapin-2014e.pdf. (30)
Khoo Teck Puat.
Es un “hospital en un jardín y un jardín en un hospital”, Singapur. Ejemplo de diseño biofílico.
La descripción de este hospital que aquí agrego, es de: Ricard Gili Menéndez, de su tesis: “BIOFILIA, IMPACTO Y APLICACIÓN EN ARQUITECTURA SANITARIA”, Ricard Gili Menéndez,
“El Khoo Teck Puat (KTP) de Singapur es un centro de referencia de experiencia biofílica. El hospital se organiza en forma de V, que se abre al lado norte hacia un estanque de aguas pluviales, regulando la humedad de la brisa que atraviesa el jardín central. La forma y solución de fachada de los bloques aseguran la correcta impermeabilización y protección de la radiación solar sin impedir una buena ventilación y la presencia de luz natural.
En el KTP, el jardín central es diseñado para parecerse a un bosque, por eso introduce mecanismos y especies acuáticas, que favorecen la presencia de aves y mariposas.
El jardín debe ser un espacio de sanación, por lo tanto, los olores, colores y temporalidad de las especies vegetales debe ser estimulante. La naturaleza se extiende desde las fachadas de plantas superiores hasta el sótano abierto al aire, produciendo el efecto de que el hospital está enredado en medio de la naturaleza.
En los balcones de las plantas superiores se utilizan plantas aromáticas en las ventanas de las habitaciones. Se utilizan especies originales de la zona con el objetivo de reducir el coste de mantenimiento y generar entidad de lugar.”
En Argentina no he encontrado descripción de hospitales con expreso diseño biofílico.
Examinando imágenes puedo señalar algunos que toman elementos de diseño biofílico en su concepción. Como ejemplos, el Hospital Austral, el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez en Rosario, los nuevos edificios del Hospital Italiano de Buenos Aires. El nuevo Hospital Privado de Rosario, tiene muchas características de este diseño.
Tomado de:” 14 Patterns of Biophilic Design”. Terrapin bright green. wwwterrapinbrightgreen.com
Referencias.
1. Huisman, E. R. C. M., Morales, E., van Hoof, J., & Kort, H. S. M. (2012). Healing environment: A review of the impact of physical environmental factors on users. Building and Environment, 58, 70–80.
2. Ulrich, R. S. (1984). Viewing through a window may influence recovery from surgery. Science, 224,420-421.
3. Verderber, S. “Dimensions Of person-Window Transactions in the Hospital Environment.” Environment and Behavior 18 (1986): 450 - 466.
4. Ulrich, R. S., Simons, R. F., Losito, E. F., Miles, M. A., Zelson, M. (1991) Stress Recovery during Exposure to Natural and Urban Environments. Journal of Environmental Psychology, 11: 201–230.
5. Ulrich, R.S., Zimring, C., Joseph, A., Quan, X. and Choudhary, R. (2004) The Role of the Physical Environment in the Hospital of the 21st Century: A Once-in-a-Lifetime Opportunity. The Center for Health Design, Concord.
6. Malenbaum S, Keefe FJ, Williams ACC, Ulrich R, Somers TJ. Pain in its environmental context: implications for designing environments to enhance pain control. Pain. 2008 Feb; 134(3):241-244.Doi:10.1016/j.Pain. 2007.12.002.
7. Keep P, James J, Inman M. Windows in the intensive therapy unit. Anaesthesia. 1980; 35(3):257e62
8. Beauchemin KM, Hays P. Sunny hospital rooms expedite recovery from severe and refractory depressions. J Affect Disord 1996; 40(1e2):49e51
9. Choi JH, Beltran L and Kim H. Impacts of indoor daylight environments on patient average length of stay (ALOS) in a healthcare facility. Building and Environment 2012; 50: 65-75.
10. Beauchemin KM, Hays P. Dying in the dark: sunshine, gender and outcomes in myocardial infarction. J R Soc Med 1998; 91(7):352e4.
11. Park MY, Chai CG, Lee HK, Moon H, Noh JS. The Effects of Natural Daylight on Length of Hospital Stay. Environ Health Insights. (2018) Dec 3; 12:1178630218812817. Doi: 10.1177/1178630218812817
12. Benedetti, F., Colombo, C., Barbini, B., Camp
REFERENCIAS
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